Te echo de menos,
el teléfono me habla de ti,
pero en sus palabras mudas
no siento tu aliento de verano.
Miro tu cara,
pero los dedos de mi mente
no alcanzan a tocarla,
demasiado aire en una semana.
Te echo de menos,
las sábanas demasiado limpias,
no huelen a ti por las mañanas.
¿Donde está el sabor de tus labios?,
se pregunta solitaria la almohada,
y la noche me rapta,
demasiadas estrellas
para quien no las comparta,
y la luna, sin tu compañía se apaga.
Te echo de menos,
demasiado aire en una semana.
Juan De Toro Webalia