junjo Moderador/a



Edad: 52 Registrado: 10 Sep 2003 Mensajes: 231 Ubicación: Salamanca 31.03 Tresetas
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Publicado: Jue 04-11-04 14:54 Asunto: Parte a una aseguradora....... |
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Este es un caso verídico cuya trascripción se ha realizado fidedignamente
del archivo de una aseguradora, la cual requirió a un albañil que le
explicase "exactamente" la naturaleza de sus lesiones y cómo había ocurrido
el accidente. El caso fue juzgado por el Tribunal de Primera Instancia de
Pontevedra.
Excelentísimos señores:
En respuesta a su requerimiento de informaciones adicionales, declaro que
"estaba tratando de ejecutar la tarea y sin ayuda", como la causa de mi
accidente, pero como me piden en su carta que dé una aclaración más
detallada, espero que lo que sigue aclare de una vez por todas sus dudas.
Soy albañil desde hace 10 años. El día del accidente, estaba trabajando, sin
ayuda, colocando los ladrillos en una pared del sexto piso de un edificio en
construcción en esta ciudad. Finalizadas mis tareas, verifiqué que habían
sobrado aproximadamente 250 kilos de ladrillos. En vez de cargarlos hasta la
planta baja a mano, decidí colocarlos en un barril y bajarlos con la ayuda
de una polea que felizmente se hallaba fijada a una viga en el techo del
sexto piso.
Bajé hasta la planta baja, até el barril con la soga y, con la ayuda de la
polea, lo levanté hasta el sexto piso, atando el extremo de la soga en una
columna de la planta baja. Luego subí y cargué los ladrillos en el barril.
Volví a la planta baja, desaté la soga y la agarré con fuerza, de modo que
los 250 kilos bajasen suavemente (debo indicar que en mi declaración a la
policía he indicado que mi peso corporal es de 80 kilos).
Sorpresivamente, mis pies se separaron del suelo y comencé a ascender
rápidamente, arrastrado por la soga. Debido al susto, perdí mi presencia de
espíritu e irreflexivamente me aferré más aún a la soga mientras ascendía a
gran velocidad.
En las proximidades del tercer piso, me crucé con el barril que bajaba con
una velocidad aproximadamente igual a la de mi subida y me fue imposible
evitar el choque. Creo que ahí fue cuando me produje la fractura de cráneo.
Continué subiendo hasta que mis dedos se engancharon dentro de la polea, lo
que provocó la detención de mi subida y también las quebraduras múltiples de
los dedos y de la muñeca. A esta altura (de los acontecimientos), yo ya
había recuperado mi presencia de espíritu y pese a los dolores continué
aferrado a la cuerda. Fue entonces cuando el barril chocó contra el suelo,
su fondo se partió y todos los ladrillos se desparramaron por el suelo.
Sin ladrillos, el barril pesaba aproximadamente 25 kilos. Debido a un
principio simplísimo, comencé a descender rápidamente hacia la planta baja.
Aproximadamente al pasar por el tercer piso, me encontré con el barril que
subía vacío. En el choque que sobrevino, estoy seguro que se produjeron las
fracturas de los tobillos y de la nariz.
Felizmente, este choque disminuyó la velocidad de mi caída, de manera que
cuando aterricé sobre la montaña de ladrillos, sólo me quebré tres
vértebras.
Lamento sin embargo informar que, cuando me encontraba caído encima de los
ladrillos, y con unos dolores insoportables, sin poder moverme y viéndome
encima de mí el barril, perdí nuevamente mi presencia de espíritu y solté la
soga. Debido a que el barril pesaba más que la soga, descendió rápidamente y
cayó sobre mis piernas, quebrándome las dos tibias.
Y esto es todo, esperando haber aclarado definitivamente las causas y
desarrollo de los acontecimientos, me despido atentamente. |
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